lunes, 13 de junio de 2016

The First World War Ends

Este apunte puede servirles para estudiar los ultimos acontecimientos de la Primer Guerra Mundial. No les va a servir si necesitan hacer un trabajo práctico, pero si cmo apunte para un parcial :)

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The First World War
The War Ends
The German war machine was breaking down by 1917. Royal Navy blockades of German ports were cutting off essential supplies of rubber, oil and metals. German troops and war supplies could no longer be sent to support Germany’s allies. But it only made matters by bringing the USA into the war in April. Faced with this desperate situation the Germans planned to launch an all-out attack on the Western Front in March 1918.
The attack was successful at first. The Germans broke through the Allied trenches and gained about 65 kilometres in ten days. It was the biggest breakthrough since the first days of the war. But the Germans lacked troops and armoured transport to play on their advantage. In 1914, the German advance was interrupted at the river Marne.
The Allies counter-attacked using tanks in August 1918. Many of these vehicles broke down, and they were vulnerable to armour-piercing bullets. Even so, they demoralized the German troops, who retreated to the Hindenburg Line. Helped by their tank superiority, the Allies pushed on until they had broken through.

The armistice: 11 November 1918
In Berlin, the politicians and generals could see that the situation was hopeless. An epidemic of influenza had added to the problems of the German people. There were revolutionary uprisings in Munich and Berlin, and a naval mutiny in Kiel. Greece had finally joined the Allies. This helped the offensive against Bulgaria, which surrendered in September. In October 1918 the British troops in the Middle East forced Turkey to surrender. On 4 November, defeated by the Italians, Austria signed a ceasefire.
The situation was so grave that Kaiser William abdicated on 9 November. The German army remained undefeated, but its government had no alternative but to surrender. An armistice (ceasefire) was agreed on 11 November of 1918. This is the day celebrated every year on Remembrance Sunday (Poppy Day).   

miércoles, 8 de junio de 2016

Origen del nazismo

HI! En esta ocasión quiero facilitarles un resumen que posiblemente se lo pidan para Filosofía 1.

“La infancia lo mide todo por sonidos, olores y miradas,
hasta que llega la hora oscura de la razón.”
John Betjeman.


ORIGEN DEL NAZISMO EN ALEMANIA

Comienzos del partido Nazi

En 1919 un desconocido ex-combatiente alemán de origen austriaco de nombre Adolf Hitler, se incorpora en Munich al pequeño Partido Alemán de los Trabajadores, fundado un año antes por Karl Harrer, periodista, y Anton Drexler, tornero, el que nuclea a un grupo de alemanes humillados por la derrota militar y recelosos del gobierno en los comienzos de la República de Weimar, al haber abdicado el emperador Guillermo II tras la revolución de noviembre de 1918.
Durante 1920 Hitler logra posicionarse con su agresiva retórica incendiaria, militarista y antisemita como influyente dirigente del partido cuya denominación cambia por el de Partido Nacional Socialista Alemán de los Trabajadores (NSDAP).
(Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei) y adopta la cruz esvástica negra sobre fondo blanco sobre sus estandartes rojos. Un año mas tarde se convierte en líder indiscutido del partido que comienza a ser conocido como Partido Nazi, contando a fin de este año con más de 3.000 miembros incluyendo militares bávaros entre los cuales se estacan Franz von Epp y Ernst Rohm.
Descontento social y caos económico
En 1921 la determinación por parte de las potencias vencedoras de la Primera Guerra Mundial en especial de Francia e Inglaterra de cobrar gravosas reparaciones de guerra a Alemania como resultado del Tratado de Versalles hunde el valor de la moneda alemana. El marco se deprecia rápidamente contra el dólar estadounidense pasando de una relación de 4 a 1 a 4.000.000.000 durante los próximos dos años como resultado de un dramático proceso hiperinflacionario. El NSDAP cuenta durante este año con más de diez filiales en otras regiones y comienza a ser conocido en buena parte de Alemania.

Liderazgo indiscutido de Hitler
En 1922 Hitler consolida su posición al frente del NSDAP en la primera convención nacional partidaria como líder indiscutido imprimiendo al partido un sesgo personalista y exigiendo progresivamente una lealtad ciega a su persona lo cual concreta a partir del año siguiente. Durante este año se suma al partido el renano Friedrich Goebbels quien finalmente se convertirá en un incondicional de Hitler. Entretanto Hermann Goering quien ya venia militando en el mismo recibe el mando de los grupos de "camisas pardas" de las SA adoptadas por Hitler un año antes y conformadas como formaciones de choque.
Para 1929 el numero de militantes del NSDAP llega a 108,000. La organización de la rama de las juventudes hitlerianas le da un fuerte impulso al reclutamiento de nuevos miembros.

Nazis: la primera fuerza parlamentaria
En 1932 el octogenario Paul von Hindenburg al frente de las fuerzas conservadoras es electo como nuevo presidente, Von Papen es nombrado canciller. Hitler rechaza el cargo de vicecanciller esperando el momento de hacerse con el poder dado que su partido ha logrado constituirse en la primera fuerza del parlamento alemán al obtener el 37% de los votos tras ganar las calles con una arrolladora campaña de propaganda masiva que no reconoce antecedentes y el accionar violento de las fuerzas de choque de las SA que llegan a sumar cerca de 400.000 hombres. El primer acto de la tragedia que desataría el nazismo, sacudiendo primero a Europa y mas tarde a la mayor parte del mundo está por comenzar.

Hitler llega al poder como Canciller
El 30 de enero de 1933 Adolf Hitler accede al poder como Canciller. Tras el resultado de las elecciones de 1932 la inestabilidad del gobierno, al no contar con una clara mayoría parlamentaria que tampoco logra convocando a nuevas elecciones en noviembre, ha llevado a la renuncia de Von Papen que es reemplazado por Schleicher quien a su vez cuestionado y falto de apoyo pone al presidente von Hindenburg ante la situación de tener que aceptar finalmente un gabinete de coalición con los nacionalsocialistas.

Incendio intencional del Reichstag
El 27 de febrero de 1933, días antes de la convocatoria a nuevas elecciones exigidas por Hitler para intentar hacerse de la mayoría parlamentaria en las elecciones del 5 de marzo (lo que no logra), las instalaciones del Parlamento son consumidas por las llamas. El suceso es atribuido a grupos comunistas por Goering. Van der Lubbe, comunista y opositor es detenido y juzgado como responsable del hecho y líder de una conspiración por lo cual es ejecutado en enero de 1934.   El incendio, sospechado de haber sido planificado por la dirigencia nazi, para cohesionar al electorado y obtener la mayoría parlamentaria, logra no obstante indirectamente su cometido al desarticular al partido comunista y coercionar a sus diputados y a sectores socialdemócratas logrando imponer el estado de emergencia y la suspensión de las garantías constitucionales para utilizarlo a partir de entonces como arma de persecución política.

Rápido avance hacia el totalitarismo
Durante el mes de abril se crea la Gestapo como policía secreta, instaurándose el primer campo de "detención y reeducación" en Dachau para elementos comunistas y demás opositores.   En medio de un clima de gran agitación callejera son asesinados mas de medio centenar de opositores en diversos incidentes. Hermann Goering, ministro del Interior ha incorporado como cuerpo auxiliar a miles de integrantes de las SA y SS al margen del control policial.

Represión cultural y quema de libros
El 10 de mayo elementos ultranacionalistas universitarios organizados en sintonia con las directivas del Ministerio de Propaganda que dirige Joseph Goebbels organizan, en la Universidad Humboldt en Berlin, una jornada de quemas de miles de libros de contenido politico o artistico calificados como "antigermanos" entre ellas obras de Albert Einstein, Bertold Brecht y Franz Kafka.

Hitler asume la totalidad del poder
El 2 de agosto de 1934, muere el anciano presidente Paul von Hindenburg, tras lo cual Hitler asume el cargo de jefe de estado, comandante supremo de las fuerzas armadas y se proclama Furher (lider indiscutido).



martes, 10 de mayo de 2016

Mini resumen de Sebastian's Pride

Prólogo: encuentran el cuerpo de Sebastian y al velorio van Albert y Chiara, con un poco de dolor por la muerte del viejo, Winnifred, que le importa nada, y Frederick, bastante contento. Tambien se presentan cerca de 100 gauchos a mostrar respetos.

Capítulo 1: Sebastián y su hermano Thomas (con su esposa Winnifred) van a Buenos Aires desde Inglaterra con su padre Robert a encontrarse con su hermano mayor William. Robert y William viven hace años en Argentina, y ahora fueron a buscar al resto de la familia. La madre había muerto hace años, y ellos vivían con la tía Letty. Sebastián odia la idea de ir a Argentina.

Capítulo 2: Cuenta la historia de Robert Hamilton, que deja a su familia en Londres medios muertos de hambre, para hacer algo de plata en la Argentina.

Capítulo 3: Llegados, van a la casa del padre, donde conocen a su madrastra María y a sus medios hermanos Frederick y Manuela. Sebastián queda deslumbrado por la belleza de María, por las propiedades del padre. Robert les dice que necesita que los hijos vayan al campo a manejar unas cosas.

Capítulo 4: Llegan los tres hermanos a caballo con rastreadores y algo de servidumbre al campo de papá. Sebastián ya se viste de gaucho para horror de los hermanos. Cuando llegan a una casita chica y húmeda, pero enorme porción de tierra, sueltan pájaros que trajeron de Inglaterra, y llaman asi a la estancia Los Mistos. Sebastián decide quedarse y hacerse gaucho.

Capítulo 5: ya hecho un gaucho, Sebastián recibe la visita de su padre en Los Mistos. El padre empieza a recordar lo que le pasó a el mismo cundo vino a Argentina. Van a la pulpería, donde Sebastian tiene un desafio de carreras de caballos.
En la carrera el otro hace trampa y gana. Sebastian le hace frente, se pelean a cuchillazos. Sebastian gana la pelea pero recibe un faconazo en el brazo que hace que lo pierda.

Capítulo 6: William, el hermano que es médico y vive en Buenos Aires, atiende a Sebastian, que perdió un brazo. Thomas está en Los Mistos con su esposa Winifred, a la que no le gusta nada la polvareda de La Pampa. Todos empiezan a decirle a Sebastian que asienta cabeza y consiga esposa.
Aquí se cuenta la historia de María y las tierras. El ejercito de Rosas expropia las tierras del padre de María. Matan al padre, la madre, llevan presos a los hermanos y desaparecen. A María la violan repetidas veces y la golpean. Robert y William vivían en el campo de al lado. La curan la alimenta y la cuidan por un tiempo. María empieza a enamorarse de Robert.
Robert va al ejército, los amenaza con denunciarlos a la embajada inglesa, les compra las tierra que pertenecían a María y pide la ejecución de los soldados violadores.
María se resiente con Robert porque se siente traicionada porque ellos la usaran para quedarse con la tierra. María esta embarazada por las violaciones. Producto de esto es Manuela. Por vergüenza, pide que se guarde el secreto acerca del padre de la bebé.

Capítulo 7: Thomas se construye una casa en Los Mistos. Nace su hijo Albert.
Sebastian se hace un lugarcito tambien el Los Mistos, pero le preocupa más la administración del campo, aprender el uso de las boleadoras, de los lazos, montar en pelo, a pesar de que le falta un brazo. Le gusta la libertad y la falta de reglas de los gauchos

Capítulo 8: Aunque Thomas se adapta, Winifred no ve la hora de marcharse a Inglaterra. Cuando su hijo Albert dice su primera palabra, es en español, y ella le lava la boca con jabón.
María Manuela esta comprometida por arreglo de sus padres.
Sebastian empieza a ser una especie de caudillo entre sus gauchos.
Aparecen casos aislados de fiebre amarilla en Buenos Aires. María se va a Inglaterra escapando de la fiebre y para ver a Frederick que estaba estudiando alli. Thomas va a Buenos Aires y contrae fiebre amarilla.

Capítulo 9: Sebastian va a Buenos Aires por los rumores de fiebre amarilla y porque Thomas no volvía. Buenos Aires había sido saqueada.

lunes, 9 de mayo de 2016

The Little Mermaid - The message behind the story

Holis!! (? como andan compañeros de tortura? La siguiente entrada trata sobre cómo el autor de La Sirenita deja reflejada su verdadera personalidad en esta adorable historia... ¡Adorable la versión que conocemos!
En Oral Expression II nos mandaron como trabajo práctico contar un fairy tale. Podía ser la versión ṕopular... o la verdadera versión. Queriendo presentar la verdadera versión de algún cuento infantil, encontré que mi personaje favorito de Disney, Ariel, no tuvo un final feliz como tooooodos los cuentos de Disney. Si quieren sber más información, los invito a investigar por su cuenta la verdadera historia de La Sirenita. Van a encontrar, no solamente esta historia, sino otras que esconden una realidad muy oscura de su época.
Mientras tanto les facilito el reflejo del autor, H. C. Andersen, en la historia. El texto original estaba en italiano así que les pido disculpas si la traducción no resulta buena.
Hasta la próxima! :)

La Sirenita: la reflexión del autor?
Desde la literatura antigua siempre se ha enfrentado de una manera u otra, el tema de la homosexualidad: a veces de forma explícita, otros en un poco velada o con la intención paródica, sin embargo, es sin duda, su presencia en el mundo de la literatura , en muchas formas diferentes. Sobre el "problema" de La Sirenita de Andersen, aunque la historia puede parecer como un simple intento de entretener a los más pequeños, hay referencias a la vida personal del autor, que en realidad se vierte en la realización de la famosa infelicidad cuento que surge de un amor homosexual dolorosa. De hecho, Hans Christian Andersen estaba enamorada de un joven noble conocido por el nombre de Edvard Collin , al menos según algunas cartas que datan de 1834-36 publicada como la correspondencia de Hans Christian Andersen . palabras emblemáticos del escritor que atiende bien a su amada:
"Mis sentimientos por ti son los de una mujer. La feminidad de mi naturaleza, y la naturaleza de nuestra amistad ha de seguir siendo un misterio ".
From the ancient literature it has always faced of a way or other one, the topic of the homosexuality: sometimes of explicit form, others in a little veiled or with the intention parodic, nevertheless, it is undoubtedly, its presence in the world of the literature, in a lot of different forms. On the "problem" of Sirenita de Andersen, although the history can seem how a simple attempt of entertaining more children, there are references to the personal life of the author, who in fact gathers to the development of the unhappiness that in the story arises from a painful homosexual love. In fact, Hans Christian Andersen was in love of a young nobleman known by the name of Edvard Collin, at least according to some letters that date back to 1834-36 published like the mail of Hans Christian Andersen. This is one of the peculiar phrases that he wrote to its dear one:
"My feelings for you are those of a woman. The femininity of my nature, and the nature of our friendship has to keep on being a mystery ".

Por lo tanto, no hay duda de que Hans Christian Andersen estaba profundamente enamorado de este jóven, que por desgracia no corresponde a sus sentimientos (recordemos también que estamos todavía en el siglo XIX); imposible no tener en cuenta que la correspondencia del autor se remonta unos años antes de la construcción del cuento Sirenita.
Therefore, there is no doubt that Hans Christian Andersen was deeply in love of this one young, which unfortunately does not correspond to its feelings (let's remember also that we are still in the 19th century); impossible not to bear in mind that the mail of the author goes back a few years before the construction of the story The Little Mermaid.

Volviendo a la triste aventura de la joven criatura del mar, se encontraron elementos interesantes que aluden a una verdadera catarsis literaria. Como el autor, la Sirenita tiene un profundo amor que no es correspondido, sino una afectuosa amistad. También es imposible dejar de centrarse en un hecho básico: ni la protagonista ni su apuesto príncipe poseen un nombre o una identidad bien definida, por el contrario están envueltos "en el misterio". ¿Es tal vez el mismo misterio que aludió Andersen en su carta? Probablemente. Sin embargo, el elemento fundamental que resulta revelador es la pérdida de la voz sufrida por la joven: al igual que la joven sirena, el autor no puede hablar, no puede expresar claramente sus sentimientos, que están prohibidos por la sociedad de la época que ciertamente no estaba acostumbrado a la bienvenida abierta un amor homosexual. La metáfora de la pequeña sirena que sufre en silencio no es otra cosa que un paralelo con el autor, desgarrado por un amor que nunca se puede apagar, y más aún por la imposibilidad de poder someterse a este "duelo del corazón" a la luz del sol. Por otra parte, para fundamentar esta afirmación, existe también la imagen de la chica, que se convierte en humano, que sufre no sólo espiritual y emocionalmente debido al silencio impuesto, sino también físicamente, como para reanudar todos los topos ovidianos del amor que causa tormentos de todo tipo, reelaborado a fin de ser casi "ausente", disfrazado como el hechizo (además el amor ¿no es tal vez un hechizo "oscuro"?).

Returning to the sad adventure of the young creature of the sea, there were interesting elements that allude to a real literary catharsis. As the author, the Little Mermaid has a deep love that is not corresponded, but an affectionate friendship. Also it is impossible to stop centring on a basic fact: neither the protagonist nor its good-looking prince possess a name or a quite definite identity, on the contrary they are wrapped "in the mystery". Is it perhaps the same mystery that Andersen alluded in its letter? Probably. Nevertheless, the fundamental element that turns out to be revealing is the loss of the voice suffered by the young woman: as the young mermaid, the author cannot speak, cannot express clearly its feelings, which are prohibited for the society of the epoch that certainly an homosexual love was not used to the open welcome. The metaphor of the small mermaid who suffers in silence is not another thing than a parallel with the author torn by a love that it is possible to extinguish ever, and even more for the inability to be able to surrender to this "duel of the heart" in view of the sun. On the other hand, to base this affirmation, there exists also the image of the girl, who turns into human being, who suffers not only spiritually and emotionally due to the imposed silence, but also physically, how to resume all the moles ovidianos of the love that causes all kinds anguish, re-prepared in order to be almost "absent", disguised like the charm (also the love: is not it perhaps a "dark" charm?).

Otro elemento importante es proporcionado por la propia naturaleza de la sirenita, de hecho, como señala Andersen en el comienzo de la historia:
"[...] La más joven era la más hermosa de todas, por su piel clara y delicada como un pétalo de rosa, ojos azules como un lago profundo; pero al igual que todas los demás que no tenía pies, el cuerpo terminaba en una cola de pez ".
Another important element is provided by the proper nature of the sirenita, in fact, as points out Andersen in the beginning of the history:
"[. . . ] the most beautiful youngest age of all, for its clear and delicate skin as a petal of rose, blue eyes as a deep lake; but as all the others that it had no feet, the body was ending in a fish tail".

Si el lector moderno con una vista similar puede tener un aspecto etéreo y encantador, el propio autor no deja de señalar, entonces, que precisamente debido a esa característica casi sobrehumana la sirena joven sería aceptada por la comunidad humana:

"La cosa aquí es tan hermosa, la cola de pescado se considera horrible en la tierra. Ellos entienden nada; para ellos hay que tener dos puntales extraños que llaman piernas, con el fin de ser bella! "


If a similar vision might seem ethereal and enchanting to the modern reader, the author himself does not lack of underlining, subsequently, that really because of that superhuman characteristic hardly the young siren would have been accepted by the human community:
The thing that here is so beautiful, the fish tail, is considered horrible on the land. They do not understand anything; for them it is necessary to have two strange supports that they call legs, to be beautiful!”

Las características naturales, innatas, de la joven protagonista demuestran un gran obstáculo para su amor: la cola de pescado se considera repugnante para los humanos, impidiendo, de hecho, la realización de su deseo. Así que no se puede ignorar la posibilidad de que sea esta característica física de la pequeña sirena, una metáfora de la misma autoría; demuestra que, por su naturaleza, es incapaz de amar de la misma manera como los otros hombres, hasta tal punto que define sus sentimientos como "los de una mujer", se deduce que él era muy consciente de que sus "inclinaciones" dieron como resultado el dominio de desagradable al igual que las características de la criatura mitológica. Sin embargo, aunque aparentemente el destino de la pequeña sirena, y luego el autor, sean pares marcados por la inevitable derrota, eso es una luz de salvación que se revela al final de la ópera: la transmutación de la pequeña sirena en la "hija del aire" revela un recurso interesante e ingenioso al señalar que aunque la "conducta del autor" puede resultar no conforme a las características sociales y religiosas de la época, el comportamiento y las morales dominadas por las buenas intenciones pueden hacerlo más y más cercano al cielo, dando lo que no se pudo encontrar en la vida: algo de paz.


The physical, innate characteristics, of the young protagonist there prove to be a great obstacle for her love: the fish tail is considered repugnant for the human beings, hindering actually the carrying out of his wish. Well it is not possible to be unaware the hypothesis of the fact that really this physical characteristic of the little mermaid, the tail of fish, might be once more a metaphor of the same condition of the author; he proves to be, by nature, unable to love to the same way of other men, so much it is that it defines his sentiments as “those of a woman”, it achieves that he himself was quite conscious that his "inclinations" were turning out to be rough and repugnant really like the mythological creature. Still, although to the appearance the destiny of the mermaid, and then of the author, seems marked by the inevitable defeat, here is a salvation small opening reveals itself at the end of the work: the transmutation of the little mermaid in “daughter of the air” proves to be an interesting and witty expedient to underline what, although the "conduct" of the author could turn out to be not conformable to the social and religious canons of the epoch, a behaviour and morals should solder and dominated at the good intentions they might bring it near more and more to the paradise, if there him suited that minimum of peace that in life it did not manage to find.

miércoles, 27 de abril de 2016

Ms. Dalloway - resúmes traducido

Hi mates of "tortura"! :) Lo siguiente es un resumen semi-traducido de la obra "Ms. Dalloway". Lo hice en vano porque la profesora se jubiló y no llegue a dar el exámen final con ella... Anyway, espero que sean del instituto que sean, si es que se lo piden, esta publicación les sirva para facilitarles la comprensión de la trama de la obra. 

Prometo que en algún momento voy a modificarlo y traducir un poco más (si es que se puede... es mi primer posteo)

GoOd LuCk! 



La naturaleza subjetiva del narrador demuestra la the unreliability of memory. En esta sección, Clarissa, Septimus, y otros personajes interpretan y se reinterpretan a ellos mismos y a otros constantemente- changing their minds, misremembering, contradicting previous statements. Incluso hechos simples como la edad de alguien, son ocasionalmente vagos, ya que los recuerdos de las personas son diferentes y a veces equivocados.

Clarissa gana textura y débito a medida que sus pensamientos se hunden frecuentemente en el pasado y comienza a escalar alrededor de su futuro y su propia mortalidad. Clarissa esta llena de pensamientos felices mientras se dispone a comprar flores aquella hermosa mañana de Junio, pero un “rapto” le recuerda una mañana similar de Junio treinta años atrás, cuando ella estaba parada frente a una ventana en Bourton y sentía que algo malo podría pasar. La tragedia nunca esta fuera de sus pensamientos y desde la primera página del libro Clarissa tiene un sentido que impide la tragedia. Incluso, uno de los dilemas centrales a los que Clarissa se enfrentará es su propia mortalidad. Mientras Clarissa rebosa de vida, ella lucha para lidiar con el envejecimiento y la muerte. Ella lee dos lineas sobre muerte de un libro abierto en la ventana de una tienda: “No temas más al calor del sol/ Ni a la furia de los vientos” Las palabras son de una de las últimas obras de Shakespeare. Cymbeline, el cual es experimental y difícil de clasificar porque tiene elementos cómicos, románticos y trágicos, tantos como Mrs. Dalloway. Las lineas son de una canción funeral que sugiere que la muerte es un estado cómodo después de las duras luchas que tiene la vida. Tanto Clarissa como Septimus repiten esas lineas durante ese día.

Aunque Septimus comparte muchas opiniones de Clarissa, el reacciona diferente al paso de un auto que atemoriza a Clarissa y a otros transeúntes. La primer Guerra Mundial ha promovido cambios en la tradicional sociedad inglesa, y muchos de los habitantes de Londres están perdidos en esta sociedad más moderna y más industrial. La gente en la calle, incluyendo a Clarissa, le buscan un significado al auto, del cual su grandiosidad los lleva a sospechar que este lleva a la reina o a un gobernador oficial de alto rango. Desesperadamente ellos quieren creer que los significados aún existen en la tradición y en la alta sociedad de Inglaterra. Para Septimus, el auto en la calle en el cálido sol de Junio no inspira patriotismo sino más bien parece crear una escena a punto de prenderse fuego. El ha perdido la fe en los símbolos que Clarissa y otros aún se aferran. Las cortinas del auto están cerradas y sus pasajeros permanecen en misterio. Cualquier significado que la gente pueda impartir en el auto es solo invento de ellos, el símbolo que ellos quieren que el auto sea es vacío.

En su mediana edad Clarissa lucha por encontrar su rol en una sociedad que le da gran importancia a los satisfactorios estereotipos sexuales. Clarissa se siente invisible, virginal y como una monja ahora que ya ronda los 50 y no tendrá mas hijos. Se siente tonta con su sombrero de plumas amarillo frente a Hugh, porque Hugh es elegante, bien vestido, y de algún modo ahora Clarissa siente como si ella no tuviera sexualidad. La hija de Clarissa, Elizabeth, está bastante crecida, y ahora con with mothering behind her, Clarissa tries to discover her purpose in life, since women of her class and generation were not trained for careers. Clarissa feels her role is to be a meeting-point for others. She gathers people together, as she will at her party that night. No matter how uneasy she feels in her own life, she hides it so that others can feel comfortable. She sews the torn folds of her party dress back into place, masking both the flaws in the fabric and her own uneasiness. She even gathers herself together by pursing her lips and making her face into “one diamond.” She feels it is her job to be a refuge for others and to conceal the strain and artificiality of gathering diverse parts of life together.

The difficulty of reconciling her innermost self with her exterior or surface self weighs constantly on Clarissa’s mind, and the doors and windows that appear throughout the book represent this conflict symbolically. At Clarissa’s house, workers take the doors off the hinges for the party, where Clarissa will gather people together and try to facilitate communication. She remembers that the blinds used to flap at Bourton, during a time when her need for privacy and her desire for communication were both, to some degree, attainable. Peter mismo, de alguna forma, sirve como portal entre las dos partes de Clarissa. Through him, Clarissa can return to the days at Bourton and evaluate her choices, as though she can go back in time and change her mind. When Peter runs from the room and leaves her house, the noise from the open door is overwhelming and makes Clarissa’s voice almost disappear. In his absence, real life, the present, sets in again. In real life, Clarissa is torn between the need for solitude and the glimmering surface world of society, y tratar de moverse entre los dos estados de sus ser es casi un esfuerzo físico, tanto como remover puertas de sus bisagras.

Peter Walsh is insecure and unsure about who he is, and these weaknesses in his character complicate his interactions with the world. Though likeable and fun to be around, Peter is highly critical of himself and others. He rarely voices these criticisms, but they echo constantly in his mind. The passage of time and the prospect of death frighten him, since he feels he has not accomplished anything substantial. He even goes out of his way to find a seat in the park where people are unlikely to ask him the time, since the question makes him nervous. Peter enjoys the sight of military boys passing by, because they seem oblivious to the reality of death and remind him of his own youth, when anything seemed possible. He takes an ironic pride in the civilization of London, with its butlers and chow dogs. He criticizes shallowness in others, particularly in Clarissa, but cannot help being attracted to a country that enjoys its excesses at the expense of colonies like India. England is broken, as Septimus’s narrative makes clear, and any appearance of civilization does not go below the surface.

Peter frequently invents life to satisfy his own needs and desires and to make sense of the world. If we are bombarded with impressions, or atoms, as Woolf suggested, then a love of life involves giving shape to the multitude of impressions. Peter takes this idea of constructing reality to a new level when he follows the anonymous young woman in the street. Through this imaginary escapade, he successfully forgets about his own aging and temporarily escapes from his reality. In the constant motion of an urban setting like London, actual meaningful encounters with people are rare, and Peter invents both his interaction with this woman and its meaning. Peter later sees the Smiths. Even though he observes that they are in some kind of trouble, he does not talk to them. He prefers to exercise his control over a fantasy he knows will not be realized.

Peter quiere ser salvo, y busca redención a través de sus relaciones con las mujeres. El cree que las mujeres pueden ofrecerle consuelo, como lo hace la religión con otras personas, como Miss Kilman. Inmaduro inclusive a sus cincuenta y pico, el siente que ha sufrido una gran deal and that his nature is particularly sensitive. Clarissa sensed Peter’s huge, draining neediness in her youth, when she refused his marriage proposal. In the present, she wonders if life with Peter might have been more exciting than life with Richard, but at the same time she knows that Peter is too obsessed with himself to have been a good partner. In his dream Peter stereotypes women, imagining mother figures as well as cruel and beautiful temptresses. Peter is deluded in his wish to be saved by a female figure, and the traveler in the dream eventually realizes he has nobody to express his need to—there is no one for him to share his difficulties with. In the modern world, no God or woman or any figure at all exists to save him in the way he wishes to be saved.

Peter continues to seek Clarissa’s approval and attention thirty years after she turned down his marriage proposal. Clarissa is the first person Peter goes to see upon his arrival in London, and he spends his entire day thinking about her and telling himself that he is no longer in love with her. He reminds himself that he no longer loves her so frequently that we seriously doubt the truth of his conviction. Clarissa has had as profound an effect on his life as he has had on hers. He still sees much of the world through her eyes, just as his criticisms still affect Clarissa’s thoughts. Even his lover, Daisy, and her two children seem to improve when he observes them through Clarissa’s gaze. Though outwardly self-assured, Peter is inwardly full of self-doubt and still needs Clarissa to bolster him up after all these years.

PART 4 (1923)

Resumen

Peter ve un niño en el Regent Park correr a las piernas de Rezia. Rezia ayuda al niño a ponerse de pie y piensa que ella no puede tolerar más la conducta perturbadora de Septimus. Septimus dice que las personas son malas. Una vez, en el río, él incluso sugirió que él y Rezia se maten. Siente que conoce el significado del mundo. Un perro parece convertirse en un hombre delante de sus ojos. Rezia desea estar de vuelta en Milán, haciendo sombreros con sus hermanas. Ella le dice a Septimus que es el momento de ir a su cita con el médico. Septimus cree que su amigo muerto, Evans, está caminando hacia ellos en el parque, pero el hombre que se acercaba es en realidad Peter Walsh.

Para Peter, los Smith son simplemente un pareja joven que tiene una pelea de enamorados. Peter se maravilla sobre los cambios que han tenido lugar en Londres desde que estuvo allí hace cinco años, en 1918 . Las mujeres se visten bien, y le gusta su nuevo hábito de usar maquillaje. Él está impresionado por el tono de mente abierta de los periódicos y por la nueva generación sexualmente liberada.

Peter recuerda a Sally Seton encolerizando a Hugh Whitbread en Bourton por sus opiniones conservadoras sobre los derechos de la mujer. Sally dijo a Hugh que él representaba todo lo que era detestable acerca de la clase media británica. Peter detesta a Hugh y su pretensión, pero también envidia el éxito de Hugh. Él encuentra a Richard Dalloway un hombre aburrido, pero bueno. Richard una vez dijo que nadie debe leer los sonetos de Shakespeare, porque hacerlo era como escuchar a un ojo de la cerradura.

Constantemente volviendo a pensamientos de Clarissa, Pedro se dice a sí mismo que no está más enamorado de ella, y refleja en su mundanalidad y su amor por la jerarquía y la tradición. Peter se lamenta del matrimonio de Clarissa, que la obliga a citar a Richard constantemente, así como a retener sus propios pensamientos. Peter siente que ella es un genio para hacer de su hogar un lugar de encuentro para los jóvenes y los artistas. Se pregunta si ella ganó visión de los filósofos que leía cuando era chica, Huxley y Tyndall. Cuando Clarissa era joven, vio un árbol que caía matar a su hermana, Silvia. Ella no se volvió amarga, sin embargo, y sigue disfrutando de casi todo.

Peter se pregunta si él está enamorado realmente de Daisy, ya que no es torturado durante su relación con ella en la forma en que estaba con Clarissa. Él es consciente de que él quiere casarse con ella, principalmente porque él no quiere que se case con nadie más. Peter oye a alguien frente a la estación de metro de la Regent Park cantando una canción sobre el amor y la muerte. La voz proviene de una decrépita anciana, que a primera vista parece sin sexo. Ella canta la línea ", y si alguien lo viese, ¿qué les importaría?" Peter siente lástima por ella y le da una moneda.

El punto de vista se desplaza a Rezia, que también está en el parque. Inicialmente, Rezia comparte la compasión de Pedro por la anciana, pero cuanto más Rezia escucha, más la canción la consuela. Ella se torna esperanzada en que el psiquiatra Sir William Bradshaw curará a Septimus.

El punto de vista cambia otra vez, cada vez más cerca a la de un narrador en tercera persona omnisciente tradicionalmente. Vemos a Septimus y Rezia cruzar la calle y aprender algo del pasado de Septimus. Antes de la guerra, era un aspirante a poeta y se enamoró de la señorita Isabel Pole, que dio conferencias sobre Shakespeare. El punto de vista cambia por un breve tiempo a la del Sr. Brewer, el jefe de Septimus en la época de Sibleys y Arrowsmith, subastadores, tasadores, agentes de tierra y raíces en Londres. Brewer pensó que Septimus tenía potencial y, notando que Septimus se veía débil y poco saludable, le recomienda que juegue al fútbol. Cuando Septimus fue a luchar en la Primera Guerra Mundial, se convirtió en inseparable de su oficial, Evans. Evans murió, sin embargo, y Septimus no sintió nada. Asustado por su propia falta de emoción, se casó con una joven italiana, Lucrecia, cuando fue alojado en Milán.

Septimus comienza a ver la fealdad en todo. Rezia desea tener hijos, pero Septimus no quiera traer hijos al mundo o perpetuar el sufrimiento que el soporta. Su enfermedad se vuelve más grave, y el Dr. Holmes llega a tratarlo. Holmes dice que Septimus se encuentra muerto de miedo y que un viaje a la sala de música y una dieta saludable debe resolver el problema. El siente que el problema son los nervios de Septimus. Septimus ve a Holmes como la encarnación de la naturaleza humana, lo que le ha condenado a muerte por su incapacidad de sentir. Por último, Holmes sugiere que si los Smith no tienen confianza en él, deben visitar a un especialista llamado Sir William Bradshaw.

Análisis

A pesar de la falta de conexión entre las personas en un entorno urbano moderno como Londres, en esta sección se puede ver claramente la conexión entre Pedro y Rezia. Woolf creó una red compleja que existe detrás del "algodón" de lo cotidiano, y esta red le permite hacer transiciones naturales entre los puntos de vista de los personajes. A menudo, una recuerdo o una imagen visual concta a los personajes, y en esta sección aparecen varios enlaces principales. Uno de ellos es el niño Pedro observado mientras corre a las piernas de Rezia; otro es el sentimiento de lástima que una anciana cantando en la calle inspira tanto en Pedro como en Rezia. Los paralelismos entre Pedro y Rezia nos permiten comparar, así como vincularlos. Peter piensa en el rechazo de Clarissa y grita que era "horrible, horrible!" Momentos después, Rezia se refiere a la enfermedad mental de Septimus, precisamente, con la misma expresión. La autocompasión de Peter por haber sido rechazado en el amor parece auto-indulgente en comparación con las dificultades que los Smith tienen que soportar.

La anciana cantando una canción antigua afirman la fuerza de la vida de Rezia. Al principio, la mujer parece sin sexo, y la canción tiene poco sentido. Tanto su aspecto físico y su canción se hacen más claras en estrecha observación. A pesar de que es antigua, su canción parece como si se continuará indefinidamente, al igual que el amor y la muerte de la que ella canta. Pedro no siente la alegría de esta figura, el lo único que siente es lástima. Rezia, sin embargo, después de que su pena inicial, encuentra su fuerza en la mujer y en sus palabras, "y si alguien debe ver, ¿qué le importaría?" Rezia es siempre muy consciente de la atenta mirada de los otros, como la que pertenece a su vecina la señora Filmer, pero la canción le da una nueva esperanza y fe en la vida. Rezia siente que los observadores externos mantienen a ella y a Septimus continuamente bajo su mirada juzgadora, y cuando se escucha a la anciana que es capaz de dar un paso fuera de la mirada juzgadora, aunque sólo sea por un momento.

Los miembros de la clase alta, como Pedro, Hugh, y el Sr. Brewer, a menudo hacen la vista gorda ante el sufrimiento de los demás. Aunque Pedro critica la mundanidad de Clarissa, el no es mejor. El ama lo artificial y lo superficial tanto como cualquiera, admira el maquillaje de las mujeres y un desfile militar. Cuando pasa cerca del incapacitado Smith en el parque, él sabe que Clarissa probablemente se habría parado a hablar con ellos para averiguar cuál era el problema. Aunque Clarissa no va tras los bazares o toma un interés organizado en la difícil situación de los pobres, podría haber hablado con ellos debido a su interés en el mundo, un interés que le impide convertirse en una inmadura. Hugh Whitbread, por el contrario, nunca mira más allá de los calcetines que se muestran en una ventana de una tienda, y el jefe de Septimus, el Sr. Brewer, se resiente de la guerra sobre todo por lo que hizo a sus camas de geranio. Aunque Clarissa es a menudo tan ciega como cualquier otra persona, es por lo menos una observadora atento. Se da cuenta del mundo a su alrededor y se pregunta acerca de los sentimientos de las personas más allá de sí misma y su clase.

PARTE 5

Mientras el Big Ben golpea al mediodía, Clarissa pone su vestido verde en su cama y los Smith caminan por la calle Harley a una cita con el psiquiatra de Septimus, el célebre Sir William Bradshaw. Conocido por su tacto y comprensión, Sir William es de pelo gris y tiene un coche gris caro. El acierta que Septimus se encuentra en un estado de degradación física y nerviosa después de dos o tres minutos de conocerlo. Cuando Sir William le pregunta si Septimus sirvió con distinción en la guerra, Septimus piensa en la guerra como una "pequeña pelea de escolares con pólvora." Septimus trata de explicar al médico que ha cometido un crimen terrible. Rezia protesta que no es cierto, y el médico la pone a un lado.

Cuando Rezia admite que Septimus ha amenazado con suicidarse, Sir William prescribe un largo período de reposo en cama en una de sus hogares en el país. Septimus tendrá que ser separado de Rezia, sin embargo, Sir William no prefiere hablar de "locura", sino más bien de una "falta de proporción." El hijo de un comerciante, Sir William nunca había tenido tiempo para leer. Se resiente de lo desalineado que es Septimus, así como su cultivo.

Sir William dice a Septimus que todo el mundo tiene momentos de depresión y que nadie vive para sí mismo. Le recuerda a Septimus que tiene una carrera brillante por delante de él. Septimus siente que está siendo torturado por la naturaleza humana en forma de Dr. Holmes y Sir William. Intenta de nuevo a confesar su crimen, pero no puede recordar lo que es. Balbucea cuando usa el pronombre YO , y Sir William le dice que no piense en sí mismo. Sir William está dispuesto a poner fin a la consulta y dice que va a hacerles saber acerca de los arreglos entre cinco y seis de la tarde. Rezia piensa que Sir William les ha fallado y que no es un buen hombre.

La filosofía de la proporción de Sir William implica el aumento de peso y la prescripción de reposo solitario. Se recluye a los enfermos mentales y les prohíbe que tengan hijos. Sus pacientes deben cumplir con su sentido de la proporción, o se los considerará locos. El narrador critica las teorías de Sir William. La conversión, o la presión para ajustarse a las normas sociales, se hace pasar por el amor fraternal, pero en colonias como la India y en el hogar, en Londres, la conversión es en realidad una búsqueda de poder. Sir William está en el negocio de la colonización de las mentes de las personas. Señora Bradshaw perdió contacto con ella misma hace quince años, cuando su voluntad sucumbió a la de su marido. Ahora ella toma las imágenes de las iglesias en descomposición y ocupa a su persona con varias causas.

Los pacientes en ocasiones le preguntan a Sir William si el asunto de vivir o no vivir es una elección personal. A pesar de que se encoge de hombros cuando se le preguntó si Dios existe, Sir William cree firmemente que no existe ninguna posibilidad de elegir entre la vida y la muerte. Defiende las perspectivas de carreras brillantes, valor y afecto familiar. Si los "impulsos" de un paciente están fuera de control, el los envía lejos a una casa. Sir William está ávido de dominio, y destaca su voluntad sobre los débiles.

Análisis

El vínculo entre Clarissa y Septimus se intensifica con sus respectivas acciones a medio día, un momento en el que un personaje es casi lo contrario del otro. Clarissa deja su vestido de fiesta, que es parte de la parte delantera que se pone para la sociedad. Septimus, al mismo tiempo, se expone a la sociedad cuando entra a la oficina de Sir William Bradshaw para su consulta. Septimus ve médicos como la encarnación de la naturaleza humana, que vio en su forma más fea durante la guerra. Tanto el Dr. Holmes y Sir William son hombres mayores que, probablemente, no vieron ninguna de las guerras de primera mano, pero ellos -y otros- creen que son expertos en el estado de Septimus. Clarissa, a traves de el zurcido y la preparación del vestido, será capaz de navegar en situaciones sociales sin problemas. Septimus no tiene, y no quiere, el encanto y la capacidad de Clarissa, y él está a merced de los médicos.

La ciencia se ha convertido en una nueva religión de las clases y Sir William se refiere como un "sacerdote de la ciencia", que indica el poder que tiene sobre sus pacientes. Del mismo modo que los creyentes religiosos a menudo tratan de convertir a los no creyentes, Sir William busca convertir a los enfermos mentales a su sentido de la proporción. Se alimenta de la gente como un vampiro, chupa sus almas a cabo hasta que son sus seguidores obedientes. Su esposa, Lady Bradshaw, fue una de sus víctimas. La manía de Lady Bradshaw, la toma de fotografías de iglesias en descomposición, representa la transición del siglo XX de la fe en la religión o Dios a la fe en la ciencia o la tecnología. Cuando los enfermos consideran que no existe ningún dios, comienzan a preguntarse si su vida y su muerte están, quizás, en sus propias manos, pero Sir William insiste en que su estilo de vida es, de hecho, la única opción. Los pacientes deben convertir al mundo como Sir William lo concibe o de lo contrario serán considerados locos. Esta técnica de intimidación sofoca a pacientes como Septimus, que vio los resultados terribles de la conformidad ciega durante la guerra.

La cuestión de lo que la guerra se libró para preservar nunca está lejos de los pensamientos de Septimus, y él sufre la persistente incertidumbre. Peter Walsh y Clarissa podrían ver la tradición inglesa como noble y por la que vale la pena luchar, pero Septimus, el veterano, no ha leído el significado en los símbolos de Inglaterra, al menos no significado convencional. El gran coche en la apertura de la novela no le da escalofríos de emoción, de la manera que lo hace para los demás espectadores, pero sólo parece apuntar a su culpabilidad por no ser capaz de sentir. Septimus ya no sabe para que se llevo a cabo la guerra. Esta duda sugiere que la base misma de la sociedad inglesa, un sistema de clase opresora beneficiando sólo un pequeño margen de la sociedad, es problemática. Sir William, sin embargo, no está interesado en la discusión de la pérdida de la fe de Septimus en Inglaterra y cree que la individualidad es un signo de enfermedad mental. Él quiere convertir a los pacientes, ajustarlos, y que se olviden de sí mismos y cualquier duda que puedan tener sobre la guerra o el imperio.

En la señora Dalloway , Septimus, Clarissa, Peter, y Sally son todos lectores, mientras que Sir William, Hugh Whitbread, Richard Dalloway, y Lady Bruton son todos los no lectores. Sea que un personaje lee o no lee es una indicación bastante fiable de sus valores y prioridades, y las tensiones a menudo suben entre los dos grupos. Por ejemplo, Sir William, un no lector, es hostil a los que lo hacen leer, como Septimus. Sir William encuentra el hábito de la lectura de Septimus casi tan repulsiva como su armario en mal estado. Ve un sondeo del alma como un signo de enfermedad, y más tarde Clarissa, Peter, y Sally compartirán la aversión instintiva de Septimus para con Sir William. El interés por las palabras también se refiere a un interés en el alma. Los lectores, en particular Clarissa y Septimus, que disfrutan de Shakespeare son los personajes más profundos que sondean las superficies y miran más allá del significado dado o esperado de una cosa.

PARTE 6

Resumen

Hugh Whitbread examina los zapatos y calcetines en un escaparate en la calle Oxford antes del almuerzo en lo de Lady Bruton con Richard Dalloway. Hugh no es una persona profunda, pero él es muy atento en una manera antigua y siempre trae a Lady Bruton un manojo de claveles cuando la visita. La asistente de Lady Bruton, Milly Brush, no puede soportar Hugh, pero él no es consciente de su desprecio.

Lady Bruton, en sus sesenta y dos años, prefiere a Richard en lugar de Hugh, pero ella siente que Hugh es una persona amable. Ella no ve el punto de "divertir a la gente" de la forma que Clarissa lo hace. Lady Bruton anuncia a sus dos invitados que quiere su ayuda, pero dice que van a hablar de negocios después de comer. Un magnífico almuerzo aparece como magia, servido por camareras con delantales blancos discretos. Nadie parece haber pagado por la comida y la mesa parece haberse puesto ella misma.

Richard piensa que Lady Bruton, descendiente de un gran general, debería haber sido un general ella misma. Ella tiene una reputación de hablar como un hombre. Richard tiene un gran respeto por ella y disfruta de la noción de una mujer bien puesta a punto-a partir de una gran familia. Lady Bruton está ansiosa por hablar con los hombres acerca de su negocio, pero decide esperar hasta después de que beben su café.

Lady Bruton pregunta por Clarissa, quien piensa que Lady Bruton no le agrada ella. Hugh se jacta de que vió a Clarissa por la mañana. Lady Bruton les dice que Peter Walsh está en la ciudad. Todos ellos recuerdan cómo Peter estuvo enamorado apasionadamente de Clarissa, así como la forma en que fue a la India e hizo un lío de cosas. Richard decide volver a casa después del almuerzo y decirle a Clarissa que la ama. Milly Brush observa a Richard y siente que una vez pudo haberse enamorado de él. Lady Bruton, Richard, y Hugh les agrada Pedro, pero sienten que ayudarlo le es imposible a causa de su carácter defectuoso.

La emigración a Canadá es causa de Lady Bruton. Sus habilidades de envío de cartas son pobres, y ella no es capaz de escribir en los tiempos sobre el tema. Ella ha invitado a Hugo y Ricardo de almuerzo para que puedan ayudarla. Ella piensa que Hugh sabe cómo escribir una carta que haga un llamamiento a los editores. Richard encuentra la carta de Hugh sin sentido, pero Lady Bruton está encantada con él. La jovencita se mete claveles de Hugh en la parte delantera de su vestido y lo llama "[mi] primer ministro." Richard planea escribir una historia de la familia de Lady Bruton, y ella le dice que los papeles están todos en orden para cuando llegue el momento, por lo que significa cuando el Partido del Trabajo llegue al poder. Richard recuerda a Lady Bruton sobre la fiesta de Clarissa.

Los hombres se van y Lady Bruton se encuentra en el sofá. Ella recuerda a sí misma como una niña, a lomos de su pony en el pueblo y los juegos bruscos con sus hermanos. Hugo y Ricardo parecen estar unidos a ella por un hilo, que se vuelve más delgada a medida que avanzan más lejos de ella.

Hugo y Ricardo miran perezosamente en una ventana de tienda de antigüedades. Hugh considera la compra de un collar de español para su esposa, Evelyn. Richard, mirando las cosas en la tienda, es golpeado por el vacío de la vida.

Richard comienza el camino a casa hacia Clarissa y quiere llevar algo. Él decide comprar un gran ramo de rosas rojas y blancas. Siente que su vida y su matrimonio con Clarissa son milagros después de la guerra. Richard piensa en reformas sociales cuando pasa una mujer tendida en el suelo. Ella es libre de todas las ataduras y se ríe de la visión de él cuando él pasa, sosteniendo su ramo como un arma. Considera el problema de la vagabunda femenina y siente que Clarissa quiere su apoyo.

En casa, Clarissa se irrita debido a que su prima desaliñada, Ellie Henderson, está llegando a la fiesta y porque Isabel está orando con la señorita Kilman. Richard entra, pero es incapaz de decir a Clarissa que la ama. Ellos hablan y el sostiene su mano. Richard la deja por una reunión y ubica a Clarissa para un descanso en el sofá. Clarissa se siente infeliz porque Peter y Richard le critican por gustarle las fiestas. Ella decide que ella va tras las fiestas simplemente porque ella ama la vida: sus fiestas son una ofrenda.

Análisis

Los miembros de la clase alta de la señora Dalloway , incluyendo Hugh Whitbread y Lady Bruton, se dedican a la preservación de sus tradiciones y justificar su supremacía mediante la defensa de las faltas de uno y de otro. Por lo tanto Hugh, un glotón poco profunda, se entregó y defendido por Lady Bruton y Clarissa, entre otros. Del mismo modo, el dinero y un comportamiento señorial se albergan en el juicio del psiquiatra Sir William. Lady Bruton le gustaría hacer los problemas del Imperio Británico, como el desempleo, desaparecer mediante su exportación de familias inglesas a Canadá. Ella ha "perdido el sentido de la proporción" en su obsesión con Canadá, pero ella está exenta de las fuerzas del mal de Sir William, mientras que Septimus no lo está, en parte porque ella pertenece a la clase de Sir William. La clase alta vive en un mundo insular y hacer creer que está disminuyendo, pero no tienen la intención de reconocer esta disminución. El Partido Conservador está a punto de perder el poder y ser reemplazado por el Grupo de Trabajo, momento en el que Richard se retirará y escribirá un libro acerca de la gran familia de guerra de Lady Bruton. Mientras que Hugh podría estar preocupado por la sociedad y Sir William con amasar poder y dinero, les quedan perdonados sus pecados debido a su situación social. La señorita Kilman en su feo impermeable y Septimus en su abrigo en mal estado no serán perdonados sus pecados, porque no son blindados con el dinero o el estado. Nadie les dará la posibilidad o defenderá sus fallas.

Las mujeres de todas las clases tienen poco poder “Señora Dalloway”. Lady Bruton, a pesar de que parece estar desplazada en la esfera femenina y exhibir cualidades como de un generale, se vuelve tan indefensa como un niño cuando se enfrenta a escribir una carta al periódico. Normalmente orgulloso y serio, ella muestra ridícula gratitud cuando Hugh organiza sus pensamientos en la forma aceptada por el establecimiento de sexo masculino. Cuando Richard ve a una mujer vagabunda tirada en la calle, no ve una figura regocijándose en su libertad, sino más bien una mujer pobre y un problema social que el gobierno debe tratar. Fuera de los confines de represión de la sociedad, la mujer vagabunda se convierte en una fuerza positiva de la vida, al igual que la anciana que Pedro y Rezia oyen cantar la canción antigua. Richard, sin embargo, la ve sólo como una mujer que necesita su ayuda, y él ve un tanto a Clarissa en la misma forma. Richard es un tipo sencillo pero pensador, y encuentra consuelo en la creencia de que las mujeres lo necesitan.

El almuerzo en Lady Bruton de manera efectiva destaca las diferencias entre el establecimiento Inglés y Clarissa. Aunque Clarissa es un miembro de la clase alta y en ocasiones puede ser una snob, se pregunta preguntas, se juzga a sí misma, e intenta descubrir la verdad sobre el mundo. Nadie en el almuerzo propone un esfuerzo similar. Por otra parte, ninguna de las personas en el almuerzo tiene ninguna relación con o sabe cómo manejar las flores, que parecen estar en la belleza y la emoción. En cuanto a las flores Hugo y Ricardo eligen, claveles y rosas, son tradicionales. Richard lleva sus flores como un arma, mientras que Lady Bruton primero los mantiene con torpeza por su cuello de encaje, a continuación, los mete en la parte delantera de su vestido. Es natural que Clarissa esté alrededor de las flores, y constantemente le rodean, lo que sugiere su conexión con la naturaleza y las zonas más profundas del alma. Por último, Clarissa cree que ella lanza fiestas para crear pero se pregunta a quien le da su creación. Esta pregunta se hace eco de sueño de Pedro, cuando el viajero solitario se pregunta a quien pueda contestar cuando la casera le pregunta si necesita algo. En el mundo moderno, la gente está solo; no tienen a nadie para responder a sus preguntas o para hacer ofrendas. Clarissa es consciente de esta tragedia de la era moderna, mientras que los personajes que representan el establecimiento insulares Inglés no lo son.

PARTE 9

De pie frente al Museo Británico, Peter Walsh oye la prisa de una ambulancia para recoger el cuerpo de Septimus. Él ve la ambulancia como uno de los triunfos de la civilización. El sistema de salud inglés le golpea tan humano, y el espíritu comunitario de Londres le impresiona. Mientras camina hacia su hotel, él piensa en Clarissa. Ellos solían explorar Londres viajando en ómnibus. Clarissa tenía una teoría de que para conocer a alguien, había que buscar a las personas y lugares que completaron a esa persona. Se sentía que la gente se extienden mucho más allá de sí mismos e incluso pueden sobrevivir de esta manera después de la muerte. Clarissa ha influido en Peter más que cualquier otra persona que el conoce.

Peter llega a su hotel y Clarissa piensa en Bourton. Ellos solían caminar en el bosque, argumentar y discutir poesía, la gente y la política. Clarissa era un radical en aquellos días. En el hotel Peter recibe una carta de Clarissa dice que fue divino a verlo por la mañana. Él está molesto por la carta, que parece como un "codazo en las costillas" ante sus vívidos recuerdos de Clarissa. El hotel ahora golpea a Pedro como frío e impersonal. Se imagina a Clarissa lamentando su rechazo de su propuesta de matrimonio y después de sintiendo lástima por él. Se imagina su llanto mientras le escribió la nota.

Pedro mira una foto instantánea de Daisy con un fox terrier en su rodilla. Ella es morena y muy bonita. Peter se afeita y se viste para la cena. Se pregunta si su matrimonio con Daisy sería bueno para ella, ya que significaría renunciar a sus hijos y ser juzgada por la sociedad. Él está en conflicto acerca de Daisy. No le gusta la idea de ser fiel a ella, pero odia la idea de que ella esté con alguien más. Él no tiene en cuenta de forma rápida la diferencia de edad entre ellos y toma la comodidad de saber que ella lo adora. Él decide que si él se retira, va a escribir libros.

En la cena, los otros huéspedes del hotel lo encuentran atractivo. Su compostura y seriedad a comer su cena le ganan respeto. A ellos les gusta la forma en que ordena las peras a Bartlett con firmeza. Los clientes desean hablar unos con otros, pero ellos se sienten tímidos. En la sala de fumadores, Peter y la familia Morris tienen una pequeña charla. Peter piensa que le gusta. Él decide ir a la fiesta de Clarissa para averiguar lo que los conservadores están haciendo en la India y para escuchar el chisme.

Peter se sienta en una silla de mimbre en las escaleras del hotel. La noche es cálida, pero más ligera de lo que está acostumbrado, debido a los cambios de horario que se han introducido desde que estuvo en Londres por ultima vez. Lee el periódico y mira a los jóvenes pasar en su camino a las películas. Él piensa que la estructura social está cambiando y que la experiencia enriquece la vida. Se pone en marcha hacia lo de Clarissa y siente que está a punto de tener una experiencia. Se ve en las ventanas iluminadas de la gente en su camino y disfruta de la riqueza de la vida. En la casa de Clarissa, Peter se fortalece a sí mismo, se abre la hoja de su navaja, y entra en la fiesta.

Análisis

La ambulancia que Peter oye es la que lleva el cuerpo de Septimus, y la interpretación de adoración de Pedro de la sirena de ambulancia como un "triunfo de la civilización" es irónico, porque Septimus ha buscado la muerte para escapar de la misma civilización que Peter venera. En la sirena que se lamenta, Peter oye todo lo que es bueno acerca de la sociedad inglesa -su humanidad, la eficiencia y la compasión. Sin embargo, Septimus encontró esas mismas cosas de constricción y de amortiguamiento, no de liberación y promoción. Peter se encuentra enfrente del Museo Británico, una estructura que sugiere la fuerza de Inglaterra, la tradición y el poder imperial. Septimus luchó para preservar estas virtudes durante la guerra, y con el tiempo se convirtió en hueco y sin sentido para él. Peter oye la humanidad en la sirena de ambulancia, pero lo inhumano del sistema médico inglés desempeñó un papel en la muerte de Septimus. Peter se da cuenta constantemente de la civilización de Inglaterra, y la repetición de la palabra, yuxtapuesta con la muerte de Septimus, llama la precisión de Peter en tela de juicio. Londres es sin duda más suave que otros países, como la India. Inglaterra se dispone a "civilizar" a través de la colonización. Del mismo modo, el espíritu comunal que Peter observa en Londres también es cuestionable, ya que los londinenses en la novela, incluso el propio Peter, son increíblemente aislados. Peter lee el mundo sólo superficialmente, al ver lo que quiere ver y no sondear demasiado profundamente bajo la superficie. Septimus quizá sondaó demasiado profundamente, y él no pudo soportar lo que encuentró. Tanto Septimus y Peter leen los mismos resultados de cricket y la misma noticia en el periódico de la tarde, una similitud que hace hincapié en las diferentes formas en que cada uno interpreta el mismo mundo.

Aunque Pedro pone en duda constantemente a sí mismo y sus decisiones, en el hotel y la cena momentáneamente revela el tipo de hombre que puede ser, o quiere ser. Hasta ahora, Peter ha parecido histérico, rompiendo a llorar delante de Clarissa y reclamar locamente a sí mismo que ya no la ama. En el hotel, sin embargo, parece estar compuesto y en control. A medida que se mueve alrededor de su habitación, se imagina cómo Daisy lo ve: como un hombre seguro que se afeita, se viste, y toma el control firme de los pequeños detalles de la vida. Sospecha que en realidad no puede hacerla feliz, y que ella estará mejor sin él, pero parece que le gusta la sensación de ser dependido y la admirado por una niña tonta joven. En la cena de Peter se desliza más plenamente en esta versión de sí mismo. Con desprendimiento digno él selecciona el vino y se come su cena, mostrando más compostura que en cualquier otro momento de la novela. Cuando Pedro ordena sus peras a Bartlett, el nuevo Peter parece cristalizar. Él sabe exactamente lo que quiere, y lo dice claramente. Se han ido, por el momento, los dobladillos de costumbre y tartamudeos, las justificaciones incesantes y calificaciones que generalmente hinchan sus pensamientos y deseos. Para este breve momento en la mesa se siente cómodo en su propia piel.

Clarissa reconoce el conflicto entre alimentar su necesidad de privacidad y el cumplimiento de su deseo de emerger y comunicarse con los demás, por lo que ella lanza sus fiestas. Pedro compara la gente a los peces que nadan desde los siglos en las profundidades sombrías y ocasionalmente necesitan salir a la superficie y la fiesta las personas la necesitan para formar la comunidad, aunque sea breve "olas de viento-arrugada."; que necesitan para cotillear en las fiestas. El esfuerzo por comunicar requiere resistencia, y esto es el por qué Peter se prepara y abre el cuchillo antes de entrar en la fiesta y por qué Clarissa frunce los labios y crea una cara compuesta de "diamante" para el mundo. Septimus fue torturado en el mundo privado de su propia alma después de la guerra y, con su incapacidad de mantener la compostura, fue también a merced del mundo público. Ya no podía invocar la resistencia necesaria para enfrentar el mundo o incluso existir en él, e incluso Pedro y Clarissa cuelgan en sólo una rosca de la fragilidad de los cuales se destacó por el cuchillo y tijeras con las que se saluda a principios del día. Aunque Pedro a menudo juzga mal y critica a Clarissa, admira a su resistencia y fuerza. Clarissa puede tener sus defectos y debilidades, pero su determinación para hilvanar sus mundos internos y externos, aunque sea brevemente o con poca frecuencia, le hace una mujer extraordinaria.

PARTE 10

Resumen
BELLEY-AT
Los servidores Dalloway se precipitan alrededor y hacen preparativos de ultima hora para la fiesta. El primer ministro se supone que debe llegar, pero esto no hace ninguna diferencia para la cocinera, la señora Walker, que está abrumada con el trabajo. Terminada la cena, las huéspedes mujeres suben las escaleras y los hombres son llamados a la cocina para el Tokay Imperial, un vino dulce. Elizabeth se preocupa por su perro y le dice a un sirviente que se fije en el.

Más personas llegan y los hombres se unen a las mujeres arriba. Clarissa dice: "Qué gusto verte!" a todo el mundo, lo que Peter encuentra no sincero. Él desea haberse quedado en casa. Clarissa teme que su fiesta será un fracaso. Ella es consciente de la mirada crítica de Peter, pero piensa que ella preferiría estar empapada de fuego al procurar su fiesta que desvanecerse al igual que su primo manso, Ellie Henderson.

El viento sopla desde una cortina, y Clarissa ve un huésped echándola atrás y seguir hablando. Ella piensa que su fiesta puede ser un éxito después de todo. Los clientes siguen llegando, pero Clarissa misma no la goza. Ella siente que alguien pudiera tomar su papel de anfitriona, pero también está un tanto orgullosa del éxito de su fiesta. El mayordomo contratado, el Sr. Wilkins, anuncia a la Señora Rosseter, quien resulta ser Sally Seton, ahora casada. Sally escuchó sobre la fiesta a través de un amigo en común y ha llegado de forma inesperada. Clarissa recuerda el momento en su juventud cuando ella se emocionó más que pensar en estar bajo el mismo techo con Sally. Ella piensa que Sally ha perdido su brillo, pero se ríen y abrazan y parecen estar encantadas de verse entre sí. Con su antigua bravuconería y egoísmo, Sally dice que tiene "cinco enormes chicos."

El primer ministro llega, interrumpiendo el encuentro de Clarissa con Sally. Él hace sus rondas y se retira a una pequeña habitación con Lady Bruton. Peter Walsh alcanza a ver a Hugh Whitbread y lo critica sin piedad en sus pensamientos. Mientras tanto, él mira a Clarissa en su "vestido de color verde plateado de sirena" y siente que todavía tiene el poder para resumir toda la vida en un momento, simplemente por pasar y agarrar el pañuelo en el vestido de una mujer. Pedro se recuerda a sí mismo que no está más enamorado de ella.

Clarissa ve al primer ministro desde lejos y piensa que no se siente apasionada de ver a nadie. Ella prefiere el intenso odio inspirado por la señorita Kilman, ya que la emoción es sentida. Ella regresa a la fiesta y se mezcla con sus invitados, todos los cuales parecen haber fracasado en sus vidas en algún aspecto. La señora Hilbery le dice a Clarissa que se parece a su madre, y Clarissa se mueve. La vieja tía Helena llega y habla de orquídeas y Birmania. Sally toma a Clarissa por el brazo, pero Clarissa está ocupada y dice que va a volver más tarde, lo que significa que va a hablar con su vieja amiga cuando los demás se hayan ido. El pensamiento de todos se sumerge constantemente en el pasado.

Clarissa debe hablar con los Bradshaw. A ella no le gusta Sir William Bradshaw pero tolera a la Señora, que le dice a Clarissa sobre el suicidio de Septimus. Clarissa entra en la pequeña habitación donde el primer ministro se sentó para poder estar a solas. Ella se siente enojado de que los Bradshaws trajeran la muerte a su fiesta. Ella reflexiona sobre la muerte de Septimus y piensa que ha conservado algo que se oculta en su propia vida. Ella ve su muerte como un intento de comunicación. Ella recuerda el momento en que sentía que podía morir en Bourton en la felicidad total. Ella considera la muerte del joven su propia desgracia.

Clarissa mira por la ventana y ve a la mujer de edad en la casa de enfrente ir a la cama. Ella oye la fiesta detrás de ella y piensa en las palabras de la obra de Shakespeare Cimbelino : "No temas más el calor del sol." Ella se identifica con Septimus y se siente contenta de que ha lanzado su vida lejos. Ella regresa a la fiesta, donde Peter y Sally cotillean sobre el pasado y presente y preguntan dónde está ella. Sally va a dar las buenas noches a Richard. Pedro se llena de terror y éxtasis cuando aparece Clarissa.

Análisis


La muerte de Septimus hace la fiesta de Clarissa parecer aún más complaciente de lo que es. La obsesión de Elizabeth con su perro, el disfrute de sus vinos de los hombres, y Clarissa dando la bienvenida a sus huéspedes todo parecer trivial a la luz del suicidio de Septimus. Más preocupante es el hecho de que la fiesta de Clarissa entretiene a los opresores de Septimus, los defensores de la asfixiante sociedad británica, incluyendo a Sir William. La mayoría de los huéspedes parecen haber fallado de alguna manera, y casi todos viven en el mundo de la burbuja de la clase alta de Inglaterra. La bochornosa tía Helena de Clarissa, la botánica que cree en la supresión de la emoción y cualquier tema interesante de conversación, pasó toda la vida cargando de peso a las flores con los libros para que sean planas. Esta afición sugiere su deseo de aplastar el alma humana con el fin de preservar las costumbres sociales de la sociedad inglesa; esto también demuestra el peligro de aplicar analítica, estudio científico de los valores estéticos. El propio primer ministro está presente, una figura cómica, un poco patético que se esfuerza por ser una figura decorativa para un desesperado público de símbolos. El sistema social es vacío e incluso ridículo, pero Clarissa y sus invitados lo defienden.

Clarissa se preocupa de que la fiesta será un fracaso hasta que ve un cliente retroceder a una cortina soplada por el viento, que sirve como una especie de frontera entre el alma privado y el mundo público. Su huésped se niega a que la cortina se interponga en el camino de su conversación, y el que hay empujado la cortina hacia atrás revela su dedicación a la comunicación. Clarissa imaginó su fiesta como un foro para la discusión de temas que la gente normalmente no discute, y la gente está emergiendo de hecho en cierta medida de su ser habituales. La fiesta parece ser un éxito. Uno de los recuerdos más felices de Clarissa es de las persianas que soplan en Bourton cuando ella y sus amigos eran jóvenes y la comunicación honesta era posible a un mayor grado. Como sugiere la mujer mayor en la ventana a través de la ventana de Clarissa, la verdadera comunicación se vuelve más difícil a medida que se envejece y más aislada. La fiesta de Clarissa proporciona una salida, aunque sea breve, donde podría tener lugar la comunicación una vez más.

Aquí, en la parte que, por primera vez, vemos a Sally Seton mientras se está en el presente, fuera de la memoria de Clarissa. Ella se precipita en forma inesperada, después de haber oído de la fiesta de boca de un amigo mientras ella estaba de paso por la ciudad. El primer pensamiento de Clarissa es que Sally no se parece en nada a lo que recordaba, el brillo la ha dejado. Se observa esto sin juicio o reproche y todavía afirma que es maravilloso verla, pero incluso entonces, añade que Sally es "menos preciosa." Clarissa recuerda con cierta incredulidad la Sally de Bourton y no puede conciliar esas imágenes con la de Sally que ha aparecido en su casa. La descarada, maravillosa y creativa Sally es ahora la esposa de un minero, madre de cinco hijos, una jardinera, y una señora (su nombre de casada es Lady Rosseter). Aunque Clarissa ama las flores, no las hace crecer, y la pasión de Sally con su jardín le da un aspecto físico terrenal e inmediato del que carece Clarissa. Aunque Sally y Clarissa se abrazan y se dan un beso de bienvenida, esta Sally parece menos real que la Sally que ha acechado en la imaginación de Clarissa todos estos años.

La aparición de Sally en la fiesta lleva a que el pasado se estrelle con el presente, y Clarissa, enfrenta ahora a la mujer real a partir de sus recuerdos; deben hacer frente a la actual de ahora en adelante. Clarissa y Sally apenas tienen tiempo para ponerse al día. Clarissa la deja con Peter para dedicarse a otros huéspedes. Clarissa ha pasado años recordando, incluso deseando a, Sally, y ahora que Sally está aquí, en la carne, Clarissa no puede hacer frente a ella; como con Peter y la joven que el sigue, Clarissa prefiere la fantasía a la realidad. En muchos sentidos, Clarissa ha pasado su vida atrapada en Bourton, con sus recuerdos de Sally y sus lamentos ocasionales sobre Peter hirviendo constantemente bajo la superficie de su vida. Ahora, aquí están, ellos dos -Sally y Peter- y Clarissa apenas habla con ellos. Los sentimientos que ella tiene sobre ellos son distantes y huecos, no dentro de su corazón, pero sí fuera de el. Cuando ve a Peter y Sally hablando y riendo sobre el pasado, ella no puede unirse a ellos. Sólo después de ver a la anciana de al lado y pensando en Septimus hace que reúna el valor para encontrarlos. Para afrontar el presente plenamente primero tiene que llegar a un acuerdo con su propio envejecimiento y finalmente la muerte.


Cuando Clarissa se retira a la pequeña sala de aislamiento para reflexionar sobre el suicidio de Septimus, experimenta una poderosa revelación, que es el clímax de la novela. La impresión del cuerpo del primer ministro sigue estando en la silla en la habitación, haciendo hincapié en que el alma no está nunca completamente sola o libre de la influencia de las presiones sociales. Clarissa siente que la muerte de Septimus es su propia desgracia, y ella se avergüenza de que ella es una esposa de sociedad de clase alta que ha maquinado y deseado éxito social. Su muerte es también su desgracia porque ella comprometió su pasión y su alma cuando se casó con Richard, mientras Septimus conserva su alma por la elección de la muerte. Ella recuerda la línea de Shakespeare Otelo , "Si fuese a morir, que fuese ahora para ser más feliz." Ella ha vivido para lamentar sus decisiones, tal como lo hizo Otelo. Clarissa ve claramente su vida y llega a un acuerdo con su propio envejecimiento y la muerte, lo que permite en definitiva a ella guantar. Cuando regresa a la fiesta, la vemos desde la perspectiva de Pedro, no la suya propia, y la novela termina sin más ojeadas en su mente.